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Opaco panorama para el medio ambiente en México / Opinión
18:22 OPINIÓN
Greenpeace analiza la actuación del Gobierno Federal en agricultura, bosques, energía, cambio climático y tóxicos, señalando que las políticas públicas privilegian los intereses corporativos por encima del bienestar social y el medio ambiente.

Ciudad de México, 3 de diciembre de 2013 (COMUNICA).- Greenpeace señala que a un año de que Enrique Peña Nieto asumió la Presidencia de la República, ha quedado demostrado que el medio ambiente no es una prioridad de su gobierno. “Hasta ahora solo tenemos una larga lista de declaraciones “políticamente correctas” acerca de la importancia de los recursos naturales y de lograr la sustentabilidad, pero sin acciones concretas para conseguirlo”, expresan.

La organización ambientalista declara que la administración federal ha promovido el Pacto por México como una plataforma política que pondría fin a décadas de desacuerdos entre las élites del poder, pero en la realidad solo ha servido para dar continuidad a políticas públicas que privilegian los intereses corporativos por encima del bienestar social y el medio ambiente.

Recientemente, Greenpeace publicó un análisis en el cual se centra en las acciones implementadas durante el primer año de gobierno de Peña Nieto en materia ambiental, estudio que presentamos a continuación:


Energía y Cambio Climático

En agosto, el titular del Poder Ejecutivo presentó la reforma energética considerada en el Pacto por México. La propuesta está basada en la modificación de los artículos 27 y 28 constitucionales, para abrir el sector energético a la inversión privada a través de contratos de utilidad compartida.

Más allá de la inclusión de capital privado en el sector energético, el gobierno está desaprovechando la oportunidad de reformar el sector para transitar hacia un modelo energético basado en fuentes renovables. A pesar que México tiene una gran cantidad de recursos naturales y potencial para detonar fuentes de energía renovables -como la solar, eólica, térmica y fotovoltaica-; y existen leyes y mecanismos para impulsarlas; lo cierto es que no se ha puesto el interés necesario para que México se pueda transformar en un país que impulse el uso de esas tecnologías y sea más sustentable.

La dependencia del sector energético a los hidrocarburos vulnera a los sectores económico y social; ya que cada día que continuamos quemando carbón, petróleo y gas, acentuamos el cambio climático, la sobreexplotación de los recursos naturales y la contaminación, que repercuten en la salud de la población.

México es uno de los países más afectados por los impactos del cambio climático, debido a que tiene 11 mil 200 kilómetros de litorales en los océanos Atlántico y Pacífico, donde se intensificarán los fenómenos hidrometeorológicos, tales como las inundaciones por el desbordamiento de ríos y deslaves, ocasionados por las tormentas tropicales Ingrid y Manuel; afectando a miles de personas, principalmente en los estados de Guerrero, Veracruz y Oaxaca.

Lo anterior, es solo un ejemplo de la falta de una política preventiva ante desastres asociados al cambio climático y cómo cuando se presentan los desastres solo “reaccionamos”, la reforma energética da la posibilidad de cambiar este panorama si apostamos por energías renovables que reducen las emisiones de carbono y en consecuencia el calentamiento del planeta y los fenómenos asociados a él.


Agricultura Sustentable y Transgénicos

La protección del maíz nativo y la prohibición definitiva de la siembras de maíz transgénico en nuestro país es otro gran pendiente de la administración de Peña Nieto. Este gobierno ha ignorado las advertencias de los científicos, los agricultores y los ambientalistas sobre los riesgos de permitir el cultivo de organismos genéticamente modificados: contaminación genética y con agrotóxicos, pérdida de las miles de especies de maíz existentes; y control de la industria de la biotecnología sobre el grano base de la alimentación de los mexicanos, por poner algunos ejemplos.

En lugar de cumplir con su función de velar por la protección de nuestra diversidad de maíz, la salud del campo, el medio ambiente, el bienestar de los agricultores y garantizar que se respete a México como centro de origen del maíz, las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) se han convertido en abogados de la industria de la biotecnología.

Mientras el Juzgado Federal Décimo Segundo de Distrito en Materia Civil del Distrito Federal emitió en octubre de 2013, una medida precautoria en la que ordena la suspensión de permisos a trasnacionales como Monsanto y Pionner, entre otras, para la siembra “experimental”, liberación y comercialización de maíz transgénico en México, Semarnat y Sagarpa no respaldaron la medida precautoria emitida por el juez y por el contrario, apelaron la decisión, demostrando que trabajan para satisfacer intereses corporativos por encima de la ciudadanía.

Asimismo, el gobierno de Peña Nieto no ha planteado una alternativa para el campo con apoyos que permitan el desarrollo de los pequeños y medianos productores, con prácticas amigables para el medio ambiente, en su lugar ha dado continuidad a un modelo agrícola basado en el elevado uso de insumos agrícolas (herbicidas, plaguicidas, fertilizantes) que impacta a los ecosistemas, la biodiversidad y las condiciones socio-económicas de los productores mexicanos.


Bosques y Selvas

El 31 de enero, el presidente Enrique Peña Nieto anunció públicamente el Programa Nacional Forestal (Pronafor) que, en teoría, promoverá el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales, reactivará la economía de este sector, contribuirá a la generación de empleos, ingresos y mejora de la calidad de vida de los habitantes de zonas forestales así como a mantener e incrementar la provisión de bienes y servicios ambientales a la sociedad, y a reducir emisiones de carbono generadas por la deforestación y la degradación forestal. Sin embargo, el documento o análisis que sostiene al Pronafor como propuesta de la nueva administración aún no se ha publicado.

En este mismo sentido, el Presupuesto de Egresos de la Federación 2014 para el sector forestal da continuidad a la opacidad en el destino de los recursos públicos que impera desde 2011, cuando la administración anterior decidió integrar todo el presupuesto en tres rubros con títulos engañosos en los que el único vínculo corresponde a la forma en que se eroga el gasto (reglas de operación, lineamientos y operación), obstaculizando así la transparencia y rendición de cuentas, y la posibilidad de saber con precisión qué y cómo se financia con presupuesto de la Conafor.

Es urgente contar con información sólida y actualizada sobre el estado en que se encuentran los bosques y selvas a lo largo del país para, en consecuencia, diseñar una estrategia a los detonadores de cambio de uso de suelo de los ecosistemas forestales en cada región del país que provea de instrumentos y alternativas adecuados y efectivos para su manejo sostenible y conservación, que garanticen certidumbre y continuidad a los dueños de terrenos forestales con un flujo adecuado y transparente de los recursos.


Tóxicos

Más del 70 por ciento de los ríos de nuestro país sufren algún grado de contaminación, causada -en algunos casos- por la industria que vierte sus descargas residuales sin control a los cuerpos de agua, ante la impasividad de las autoridades.

Este problema ha sido desatendido durante varios sexenios y el de Enrique Peña Nieto no es la excepción. La visión de la actual administración en materia hídrica es corta y sin una propuesta contundente para remediar la escasez y la mala calidad del agua, que merma la disponibilidad del líquido y afecta a las comunidades aledañas.

Entre los primeros anuncios del gobierno se dijo que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) pasaría a ser un organismo de prevención ante la escasez del líquido frente a las sequías que afectan principalmente al norte y centro del país, pero hasta ahora ha quedado en una mera intención, no se ha presentado un programa de trabajo que detalle acciones específicas más allá de “cerrar la llave” para promover el ahorro del agua.

Se habló también de impulsar la creación de plantas desalinizadoras para utilizar el agua de mar como fuente de abastecimiento. Esta propuesta no resuelve el problema de escasez sino que da continuidad a la explotación de recursos en lugar de evitar que la contaminación llegue a los ríos y a los mantos freáticos.

Las propuestas del gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto presentan semejanzas con las de gestiones pasadas, nos están presentando más de lo mismo y lamentablemente se evita una visión integral del problema, porque la escasez de agua no es exclusiva del cambio climático. Mientras se siga permitiendo la descarga de tóxicos a los cuerpos de agua, México es y seguirá siendo un paraíso para contaminar.

RF


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Urge información sólida y actualizada sobre el estado en que se encuentran los bosques y selvas en México.