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Destruyen vestigios arqueológicos en Chemblás
23:49 REPORTAJE
Durante la realización de caminos de acceso a áreas de producción en Chemblás, fue destruido un montículo arqueológico perteneciente a la antigua ciudad maya de Acanmul, algo que es considerado un delito federal.

Redacción Comunica.- Alrededor de la antigua ciudad maya de Acanmul, ubicada en el poblado de Chemblás, en el municipio de Campeche, se encuentran diversos montículos y construcciones pertenecientes a esta cultura ancestral, algunos de ellos desconocidos hasta para los propios pobladores.
 
 


Y es que uno de estos montículos fue prácticamente destruido por la empresa “Bolio” quien desde hace algunos meses realiza obras de caminos de acceso a áreas de producción, por encargo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

“Nos dimos cuenta el viernes pasado, desde hace días estaban construyendo el camino y les dije que cuando busquen material me avisen porque sabía dónde están, no me hicieron caso y destruyeron el cuyo, procedimos a avisar al INAH”, declaró uno de los ejidatarios.

Señaló que la empresa y los operadores de la maquinaria pesada bajo la excusa de buscar un banco de material destruyeron un “cuyo”, es decir, el montículo maya que se encuentra a un costado de donde pasa el camino de acceso.

Por su parte, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señaló que la destrucción de un vestigio arqueológico es un delito federal con sanciones que van desde multas hasta la cárcel.
 
 


Ante esta situación, personal técnico del INAH llegó al sitio para verificar los daños ocasionados. Tomaron muestras de cerámica y de las piedras labradas que conformaban la estructura para hacer un informe y proceder a la denuncia penal.

Los especialistas señalaron que podría tratarse de un saqueo y no la extracción de material para construcción, “si hubieran querido sacar material ‘barren’ parejo, pero hay excavaciones aquí y allí”, destaco el director del área jurídica, Jorge Aguilar.

Acompañados del comisario ejidal de Chemblás, los especialistas del INAH fotografiaron el lugar y marcaron en un GPS la ubicación de este montículo para confirmar su relación con la ciudad maya de Acanmul.

La directora del centro INAH Campeche, Lirio Suárez Amendola, lamentó esta situación y reveló que la empresa “Bolio” encargada de la obra ni siquiera tenía el permiso requerido para construir en el área afectada.

“No hubo permisos, ni siquiera la solicitud, se hubiesen ahorrado mucho al hacer la solicitud, porque se les delimitan las áreas que no pueden tocar y se evita afectar el patrimonio”, destacó.

Explicó que aunque la pérdida sea mínima se tiene que proceder a la investigación correspondiente y de encontrarse culpables a los implicados, estos tendrían que pagar los daños.
“Debe haber un rescate y el rescate lo debe pagar quien haya destruido, cuando tenemos este tipo de casos si aparece el responsable, él paga”, acotó.
 


¿Qué dice la ley?

La Ley federal sobre monumentos y zonas arqueológicas, artísticas e históricas establece las sanciones a las que serían sujetas las personas que atenten contra estos bienes.

En dos artículos, la referida ley modificada en junio de este año establece lo siguiente:

ARTICULO 51. Al que se apodere de un monumento mueble arqueológico, histórico o artístico sin consentimiento de quien puede disponer de él con arreglo a la Ley, se le impondrá prisión de tres a diez años y de dos mil a tres mil días multa.

 ARTICULO 52.- Al que por cualquier medio dañe, altere o destruya un monumento arqueológico, artístico o histórico, se le impondrá prisión de tres a diez años y multa hasta por el valor del daño causado.

Cuando el daño no sea intencional, se estará a lo dispuesto en el capítulo de aplicación de sanciones a los delitos culposos del Código Penal Federal.
 
 
La Conagua

A pesar de ser la Comisión Nacional del Agua responsable de la obra, Edilberto Buenfil Montalvo, delegado de la dependencia, se deslindó totalmente de este tema y dijo que si a alguien se le debe reclamar es a la empresa. Incluso se mostró incómodo por los cuestionamientos respecto al tema.

“Nosotros no somos guardianes del INAH o de los monumentos arqueológicos, los respetamos. Ustedes contratan algo por fuera y ese que hace por fuera la contratación comete un error, son responsables del error que se cometa” dijo.

También reconoció que estuvo enterado de la denuncia de los ejidatarios pero no avisó al INAH, ya que, según dijo, la Conagua no es agencia del Ministerio Público.
 
“La Conagua no es agencia de Ministerio Público, no recibe quejas ni transmite quejas, ni hace investigaciones ministeriales, si quieren involucrar a la Conagua no tenemos nada que ver, la empresa debe responder”, señaló.

Explicó que si al INAH no le parece la forma en que construyen los caminos, la Comisión estaría dispuesta a dejar de realizar dichas obras sin importar que los perjudicados sean los campechanos. Sobre la empresa “Bolio” se limitó a decir que “son de Campeche, no creo que sean extraterrestres”.

José Balán / Comunica Campeche


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