Diabetes, la gran epidemia del siglo XXI

Mayo 2017 (Redacción Comunica).- La diabetes se ha convertido rápidamente en la epidemia del siglo XXI y en un reto de salud global. Estimaciones de la Organización Mundial de la Salud indican que a nivel mundial, de 1995 a la fecha se ha triplicado el número de personas que viven con diabetes, con cifra actual estimada en más de 442 millones de personas con diabetes. De acuerdo con la Federación Internacional de Diabetes, China, India, Estados Unidos, Brasil, Rusia y México, son –en ese orden– los países con mayor número de diabéticos.

La diabetes es una enfermedad crónica de causas múltiples. En su etapa inicial no produce síntomas y cuando se detecta tardíamente, y no se trata adecuadamente, ocasiona complicaciones de salud graves como infarto del corazón, ceguera, falla renal, amputación de las extremidades inferiores y muerte prematura.

El desafío para la sociedad y los sistemas de salud es enorme, debido al costo económico y la pérdida de calidad de vida para quienes padecen diabetes y sus familias, así como por los importantes recursos que se requieren en el sistema público de salud para su atención. En México, las estimaciones existentes son muy variables con cálculos de costos promedios por paciente que van desde 700 hasta 3,200 dólares anuales, lo que se traduce en 5 a 14% del gasto en salud destinado a la atención de esta enfermedad y sus complicaciones



México, ocupa el lugar 10 a nivel mundial en cuanto a gastos relacionados con diabetes, revelan datos del Instituto Nacional de Salud Pública y de su Centro de Investigación en Nutrición y Salud. Estados Unidos, Alemania, Japón, Francia, Canadá, Italia, Reino Unido, España y China son los demás países que se encuentran en la lista que gastan más en salud.

No obstante, el porcentaje incrementaría si se toma en cuenta los efectos indirectos como ausentismo laboral, discapacidad y muerte prematura. Es por ello que, el CLIA pide que las personas tengan información adecuada sobre los temas relacionados con la enfermedad (seguridad alimentaria, nutrición, hábitos saludables, genética).

La diabetes aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. La insulina es una hormona que regula el azúcar en la sangre. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre), que con el tiempo daña gravemente muchos órganos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos.

Aunque en los últimos años los científicos están desarrollando un gran trabajo de investigación, la realidad es que las causas que provocan la diabetes aún no se han descubierto con seguridad. Sin embargo, en el ámbito científico, se considera por unanimidad que hay ciertos factores que pueden conducir a la diabetes, denominados como factores de riesgo como la obesidad, el sedentarismo y la edad; el estrés emocional, también es causa de la diabetes y es en estos factores donde se está focalizando el esfuerzo para que la persona pueda tratar de controlarlos, y con ello mejorar su calidad de vida.

Una persona puede ser propensa a padecer diabetes por su alimentación, sobre todo si tienen sobrepeso y obesidad, además de carencia de actividad física o predisposición genética. Existen dos tipos de diabetes, la tipo I, que suele afectar a niños, esto es por la pérdida de células que generan insulina a causa de una reacción autoinmune.



En tanto, la tipo II, se desarrolla por una resistencia o insensibilidad a la insulina, en la cual se pierde la capacidad de absorción de la glucosa que circula por la sangre, siendo uno de los orígenes, el sobrepeso.



La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 exploró la diabetes en la población mexicana mayor de 20 años de edad. Se encontró que la prevalencia de diabetes en el país pasó de 9.2% en 2012 a 9.4% en 2016, esto en base a un diagnóstico previo de la enfermedad. Entre esta población. Las mujeres reportan mayores valores de diabetes (10.3%) que los hombres (8.4%). Esta tendencia se observa tanto en localidades urbanas (10.5% en mujeres y 8.2% en hombres) como en rurales (9.5% en mujeres, 8.9% en hombres).



La Fundación Mídete, emitió en el 2016 un documento denominado Recomendaciones desde la sociedad civil, donde asienta que el factor más preocupante de la diabetes, no sólo es su diagnóstico, sino la falta de control de la misma, lo que incide de manera directa y altamente preocupante en complicaciones mortales y discapacitantes, causando daños severos a la salud y la calidad de vida del paciente y sus familiares, así como una carga económica de grandes dimensiones para el sistema nacional de salud y, por lo tanto, al país.



Uno de cada tres niños de 5 a 11 años tiene sobrepeso, 4 de cada 10 adolescentes de 14 a 19 años de edad presentan obesidad, afecta a 32% de niños, entre cinco y 11 años, así como a 35.9% de mujeres adolescentes y a 70% de mujeres entre 20 y 49 años de edad; 13 por ciento de los hombres del país tienen diabetes, pero uno de cada cuatro lo desconoce.

Algunas de las complicaciones más frecuentes causadas por la diabetes presentan afectación en ojos (retinopatía), afectación en riñones (nefropatía), afectación al sistema nervioso (neuropatía) y disfunción eréctil.


Además de estas complicaciones, altamente delicadas son la Salud bucal y el Pie diabético. El no tener un buen control en los niveles de glucosa en las personas que viven con diabetes los hace más susceptibles a sufrir enfermedades bucales y a su vez, provocan que el tratamiento de la diabetes se vuelva complicado. Los pies de las personas que viven con diabetes tienen menos sensibilidad y la mala circulación aumenta el peligro de lesiones, las cuales pueden ser de difícil cicatrización, y, si no se toman las debidas precauciones de higiene, estas pueden infectarse a tal grado de ocasionar gangrena y lesiones graves que suelen terminar en alguna amputación. Es de gran importancia para los pacientes procurar no caminar descalzo y utilizar calzado adecuado.



Se calcula que entre 8 y 9 millones de mexicanos padecen insuficiencia renal, y entre 100,000 y 130,000 personas se dializan con un gasto anual por persona de alrededor de $150 mil pesos. Las personas que cuentan con cobertura del IMSS, ISSSTE, Pemex o Sedena están cubiertos, mientras que los del Seguro Popular no.

En México, las estadísticas indican que la mortalidad por cada 100,000 mil habitantes representa más del doble que en Brasil, más del triple que en Chile y 14 veces más que Reino Unido.



Nuestro país presenta la mayor tasa de muertes por diabetes en el mundo entre las naciones que cuentan con una población numerosa de más de 80 millones de habitantes.

México es uno de los países en donde la mortalidad por diabetes crece a tasas sostenidas por encima del resto de los 35 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).



En la tasa de mortalidad por entidad federativa Campeche ocupa el lugar número 13 con 66.2%, debajo de Chihuahua que arroja el 66.5% y arriba de Yucatán con 63.9%; los punteros son Cd. de México 109.9% y Veracruz con 103.2% seguidos de Tlaxcala y Puebla con 93.3% y 92%, respectivamente; el más bajo índice lo arrojan Baja California Sur con 42.5% y Quintana Roo con 47.3%.



Las muertes por diabetes en México han crecido más de un 500% en solamente 35 años, pasando de 14,500 en 1980 a 98,450 en 2015.



Las cifras de la Federación Internacional de Diabetes indican que la prevalencia del padecimiento es de 15.5 por ciento, y que en México existen 2.6 millones de prediabéticos, el problema más grave es la falta de control de la enfermedad, pues la mitad de las personas que viven con ella no lo saben y acuden al médico en fases avanzadas.

Una vez declarada esta enfermedad es importante que el paciente aprenda a vivir con ella y para ello se requiere de una serie de profesionales que le ayuden a entender la enfermedad, cambiar malos hábitos alimenticios, ejercitarse y llevar una bitácora que tiene como principal objetivo el monitoreo permanente de su glucosa.

Solo 55% de la población con la condición de diabetes sigue el tratamiento indicado por el médico, 27% lo hace sólo cuando se siente mal y 19% no tiene un tratamiento médico.

Los altos índices de detecciones por este padecimiento resaltan que México carece de acciones suficientes para contrarrestar la epidemia de diabetes en la juventud, principalmente debido a la mala alimentación de nuestra población. No obstante, notables acciones se han comenzado a implementar para contrarrestar los hábitos de vida poco saludables en nuestro país. La Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes pretende precisamente abordar esta problemática.

Muchos países han tomado valiosas lecciones de las acciones emprendidas en México, como el impuesto al refresco y los lineamientos que prohibieron las comidas y bebidas  chatarra en las escuelas del país. Los espacios de actividad física y bebederos, poco a poco se han ido incrementando y la gente se preocupa más por comer más alimentos naturales y tradicionales y sacar de su dieta los altamente procesados ricos en azúcar, grasa y sodio.



Al mismo tiempo se han diseñado, ya desde hace más de una década, estrategias -PREVENIMSS, PREVENISSSTE, grupos de autoayuda, Unidades de Especialidades Médicas para Enfermedades Crónicas, entre otras- al interior de las principales instituciones de salud, con el propósito de mejorar la atención que se otorga a los pacientes que ya padecen la enfermedad.

El Dr. Simón Barquera, líder de la línea de Investigación en Obesidad, Diabetes y Riesgo Cardiovascular del  Instituto Nacional de Salud Pública, señala que existen elementos para plantear un panorama optimista, pues como nunca antes, la sociedad civil en su conjunto (gobierno, instituciones, asociaciones e individuos), se encuentran concientizada del gran problema y buscando soluciones conjuntas; pero que es necesario redoblar esfuerzos y continuar las investigaciones, diseño de políticas basadas en evidencias y sus evaluaciones para detener esta apatía para apartarse de estilos de vida poco saludables que afectan la salud de la población.



México fue el primer país del mundo en aprobar con estudios clínicos practicados a población mexicana un fármaco muy eficaz para tratar la diabetes mellitus tipo 2, Lixisenatide, una opción inyectable que se aplica una vez al día, lo que permite un control mejor del padecimiento. Previene el agravamiento de la enfermedad e incrementa la esperanza de vida, mejora el control glucémico inmediato y sostenido, disminuye el riesgo de hipoglucemia, sobre todo en el periodo más largo de ayuno que se presenta por las noches, y disminuye el peso de los pacientes con obesidad.



Los estudios clínicos acerca del fármaco, se llevaron también a cabo en más de 40 países, que incluyen a Canadá, Australia, Alemania, Japón y Marruecos. Sin embargo fue México quien se convirtió en pionero en la aprobación de dicho medicamento.

La obesidad en México comenzó a aumentar a partir de la década de los 80’ como resultado de cambios importantes en el ambiente, entre los que destacan la urbanización, que implicó el aumento de alimentación fuera de casa, aumento de consumo de bebidas azucaradas, disminución del transporte activo y otros cambios que al final acabaron por elevar de forma alarmante la prevalencia de diabetes.



Muchos pacientes diabéticos no logran magnificar la gravedad de su padecimiento al obviar las recomendaciones de los médicos para atender con disciplina su enfermedad y poder vivir más años con calidad de vida. Es necesario que el paciente SE QUIERA y QUIERA VIVIR. Aquí también los familiares deben participar en programas de sensibilización para entender a sus enfermos y ahí es donde deben ser efectivas las políticas públicas en materia de salud.

Las estadísticas son sumamente alarmantes por el número de enfermos y los daños irreversibles que sufren, sin embargo la sociedad ya está sensibilizándose en cuanto al deterioro que sufren los pacientes y sus familias, lo que servirá para que enfermos y familiares busquen información y atención adecuadas y para que los gobiernos fortalezcan las políticas públicas al respecto.



México tiene el séptimo lugar a escala mundial en diabetes mellitus tipo 2, el problema más grave es la falta de control de la enfermedad, pues la mitad de las personas que viven con ella no lo saben y acuden al médico en fases avanzadas.                        

Una alta tasa de mortalidad por diabetes y sus complicaciones puede relacionarse indirectamente a un control inadecuado de la diabetes, posiblemente atribuible a falta de insumos para la medición del control glucémico, falta de corresponsabilidades en el cuidado de la diabetes por parte del médico y del paciente u omisiones en las políticas públicas. Esperamos en los próximos años ver un serio control de las implementaciones aplicadas como consecuencia de los esfuerzos nacionales.