6 de cada 10 hogares mexicanos de clase media son altamente vulnerables

COMUNICA.- En seis de cada 10 hogares de clase media en México el ingreso familiar es obtenido por familias que realizan su actividad económica en el sector informal. Es un universo de población vulnerable, que no cuenta con capacitación para enfrentar la transformación que vive el mundo del trabajo, carece de protección social y no ahorra para el retiro.

El panorama fue dibujado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El organismo advirtió que el cambio tecnológico provoca pérdidas de empleo, que afectan más a los trabajadores con calificaciones medias.

América Latina ha logrado reducir la tasa de pobreza de 43 a 23 por ciento de su población desde el año 2000, expuso Ángel Melguizo, economista en jefe para la región de la OCDE, al participar en el XVI Encuentro Santander América Latina, organizado por ese grupo financiero.

“Hay que celebrar las cifras de disminución de pobreza, pero desafortunadamente esta reducción ha ocurrido de manera simultánea a la creación de una clase media vulnerable, ciudadanos que forman parte de un sector que se desarrolla menos, enferman y no tienen medios de atención o se jubilan y caen en pobreza”, expuso Melguizo.

Esa clase media vulnerable está compuesta por aquellas personas con un ingreso entre cuatro y 10 dólares (entre 74 y mil 850 pesos), que están fuera de los parámetros para ser considerados pobres, pero tampoco pueden ser considerados “de clase media consolidada”, esto es, con un ingreso de hasta 50 dólares por día, expuso.

Siete de cada 10 personas que en América Latina tienen una percepción de entre cuatro y diez dólares trabajan en el sector informal, sin tener acceso a la capacitación para empleos que requieren un mayor uso de tecnología ni protección social o recursos ahorrados para el retiro, dijo.

En el caso de México, las cifras no son muy diferentes de las que presenta la región en su conjunto, de acuerdo con los datos aportados por el especialista.

Entre la clasificada como “clase media emergente” en México, seis de cada 10 de aquellos con un ingreso entre cuatro y 10 dólares se desempeña económicamente en actividades informales, sin cotizar a la seguridad social ni generar un ahorro para el retiro, añadió.

Mientras tanto, entre la población mexicana que ingresa entre 10 y 50 dólares por día, uno de cada dos se encuentra en la informalidad, sin seguridad social ni un plan para el retiro, apuntó.

El problema entre este universo de “clase media vulnerable” es que esa condición de vulnerabilidad es transmitida por los padres a los jóvenes “en un momento en que América Latina –y el caso de México en particular no es diferente– tiene el mayor número de jóvenes de su historia”, añadió.

La vulnerabilidad cobra más relevancia dado el cambio que ocurre en el mundo del trabajo, planteó.

Las pérdidas de empleo afectan principalmente a aquellos trabajadores con calificaciones medias, es decir, no a aquellos con una alta calificación ni a los que desempeñan los trabajos que requieren de menor habilidades, dijo.

“El futuro del trabajo ya está aquí. La mitad de los trabajos que hoy se realizan en el mundo pueden ser automatizados y esto exige responder con buenas políticas y regulaciones, pues esto es un desafío para los gobiernos”, planteó.