Primera ópera con mariachi

COMUNICA.- “Cruzar la cara de la Luna” es presentada en Nueva York en una coyuntura política y social que le da mayor relevancia ya que trata de uno de los grandes temas del momento, las vidas de inmigrantes mexicanos en ambos lados de la frontera.

Primera ópera mariachi en el mundo tiene como actores principales a Octavio Moreno, Cecilia Duarte, Efraín Solís, María Valdés, Vanessa Alonzo, Daniel Montenegro, Miguel de Aranda y Miguel Núñez; respaldados por un escenario sencillo con el mariachi de trasfondo ofrece una vista sin distracción de una historia común y compartida por millones de inmigrantes, de sus penurias y su insistencia en la dignidad. Un retrato de la historia de las familias migrantes.

La migración es el tema de esta ópera, con libreto de Leonard Foglia y música de José, Pepé, Martínez, gran maestro de mariachi y quien fuera director musical del mariachi Vargas de Tecalitlán, tiene como director musical a David Hanlon, aborda la existencia binacional, la interrogante constante de la vida allá y aquí, de la migración como algo constante.

La historia trata sobre tres generaciones de la familia de Laurentino y sus cuates. Parte de un trabajador inmigrante originario de la zona de las mariposas monarcas en Michoacán, que está llegando al final de su vida en Nueva York y que quiere buscar la unidad de su identidad y su familia en sus últimos días, y de ser enterrado en su tierra. Las monarca como metáfora cumple eficazmente la intención de la obra ya que estas migran pero siempre regresan, aunque sean las de otras generaciones.

La obra salta de una a otra de las décadas de la vida de Laurentino, incluyendo la eterna búsqueda del hijo que se quedó en México después de que su madre perece en el intento de cruzar por el desierto con su hijo para irse a vivir con su esposo. Laurentino tiene también una familia allá, un hijo y una nieta, que batallan, igual que él, con su identidad binacional y los recuerdos del padre.

El gran Mariachi Los Camperos, bajo la dirección de Jesús Chuy Guzmán, ganadores del Grammy, se presenta en el escenario durante casi toda la obra, ofreciendo tanto la ruta musical como el coro de la ópera. Siempre queremos volver, es el coro de una canción comparando la vida en el norte y en el sur, de que aquí en el norte nuestro cuerpo los beneficia, que la gente del norte no sabe amar como los del sur.

Las familias se buscan, soportan las penas del camino donde no hay otras opciones, desean siempre reparar la brecha de la separación, de ver nacer en sus hijos los ojos de sus antepasados y que recuerden cantar las canciones de sus orígenes; mariposas con alas frágiles que logran viajar por distancias inmensas y aguantar todas las condiciones y regresar, aunque sean los hijos, los nietos que ahora vuelan.

La obra, originalmente comisionada y producida por el Houston Grand Opera, donde fue inaugurada en 2010, se presenta por el New York City Opera como parte de su serie anual de ópera en español,  y se realiza en el Rose Theater Jazz at Lincoln Center.

JCM