El fruto de la guerra…
Instantes después de despegar rumbo a Chile y Perú, el Santo Padre distribuyó entre los 70 periodistas que le acompañan una imagen de alerta mundial; la fotografía de un niño que sobrevivió a la explosión de la bomba atómica en Nagasaki, Japón, en el año 1945; con su hermanito muerto en su espalda espera erguido su turno para depositarlo en un horno crematorio.